Noche, silencio... cansancio. Logro cerrar mis ojos entrando en el más profundo de mis sueños. Mi alma abandona mi cuerpo. Dirección conocida.
La luna vigila sus pasos, su rumbo y las estrellas iluminan su andar. Los árboles mueven sus ramas advirtiendo a las almas callejeras que va en camino. Y me pregunto cuantas almas sin vía, o su cuerpo estando en lugares equivocados buscan donde pasar el sueño.
No necesita tocar puertas, ni timbres. No necesita abrir puertas ni subir escaleras. Vuela como un pájaro.
Te ve dormir. Ama verte dormir, tus ojos cerrados, sentir tu respiración, siente tus latidos. Acurrucada a tí, mientras te protege, se pregunta si en tí estará tu alma. O es que también tu alma desvelada busca su amor? O será que mientras mi alma cuida tu cuerpo, la tuya cuidará el mio?
La luna quiere marchar, por más que ella ruege, el tiempo de las estrellas están contados. Mi alma te abandona y, mientras llega a mí, con la cabeza desilucionada logra percibir las otras almas ,que devuelta a casa, la tristeza se apodera de ellas.
Despierto. La siento. Me pregunto como te habras visto durmiendo. Y es que mi alma posee más personalidad que yo. ¡Cobarde yo! ¿A qué temo? Vivo con bandera blanca en mano sin poder declarar guerra contra tí.
¿Y mis ojos? ¿Dónde los haz visto? Ya no los ves, te esconden miradas de amor.
Quisiera noches eternas, sueños eternos. Porque solo con tenerte cerca o con tu silencio, las mariposas son felices en mi panza. Y durantes las mañanas, al abrir mis ojos una parte de mí se siente entera. Estuvo contigo ♥
No hay comentarios:
Publicar un comentario